Bueno, aunque debido al curro
y el constipado que pillé después de la carrera, he tenido apartado un poco el
blog.
El viaje a Lisboa en fallas,
la verdad, para recordar. La ciudad es muy bonita. Lo único las megacuestas que
te encuentras al doblar alguna calle, que la verdad, sobre las 19:00, a la
llegada al hotel, pasan factura en las piernas.
Llegamos allí el día 14 de
marzo, lunes. Al ser una hora menos allí y durar el vuelo una hora y 10
minutos, la verdad es que el día se aprovecha mucho. Llegamos allí sobre las
13:00. Tras el cheking en el hotel y observar la hoja de ruta, sobre las 14:00,
ya estabamos andando y descubriendo la ciudad. Comimos en el primer bar que vimos
( ya que allí se come a esas horas) y de allí a la oficina de información. La
idea era ir a lo más lejos el martes, para luego los días posteriores no cansarnos
tanto de cara a la Media
del Domingo, y como vereis posteriormente así fue. Allí mismo en la oficina nos
informaron de cómo ir a un pueblo cercano llamado Sintra, precioso, como
movernos por la city, en fin nos informaron de todo. Tras ello, fuimos a la
estación del Rossio, de donde salían los trenes a Sintra, viendo que lo hacían
cada 20 minutos. Bien, los planes marchaban. Tras ello decidimos dar un paseo
por el centro de la ciudad y viendo que una de las visitas planeadas era el
Elevador de Santa Justa y que apenas había gente decidimos cojerlo. Una
maravilla. Se veía toda la ciudad perfectamente, sin apenas obstáculos,
divisamos todos los puntos a visitar: el puente 25 de Abril, el Castillo de San
Jorge, Belem,etc….
Tras ello, bajamos al punto más
bajo de la ciudad, la plaza del Comercio, llamada así, por la llegada de barcos
y comerciantes, en el pasado vía maritima. Recordemos que Lisboa en su día,
perteneció a España y era la puerta de enlace fluvial con la peninsula. Tras
ello y como nos informaron que el horario de cenas era de 20:00 á 21:00,
decidimos subir al hotel, por la Avenida
Libertade , casi 1,5K, cuesta arriba, donde estaba el hotel.
El martes madrugamos, para
llegar a la estación del Rossio y de allí a Sintra. La verdad que tras 1 hora
de viaje, el pueblo merece la pena: casitas antiguas bajitas, adoquinado y tras
ello, entrada en el Parque que te lleva al Castillo y Palacio de Sintra. El
parque es grande. Hay que subir 660 metros en altura y casi 6 kilómetros cuesta arriba,
para llegar al Castillo.Nos sirvió de entrenamiento de cara a la Media sin duda. El castillo
aunque un poco ruinoso, como debe estar: en lo lato del pueblo, con difícil acceso,
pero con vistas a todo los lugares de él por todos los puntos cardinales :
Norte,Sur,Este y Oeste. Tras ello, casi 2 horas, decidimos ir al Palacio,
residencia de los reyes, más arriba, uno 320 metros en altitud y
casi 2 kilómetros
del Castillo. Allí paramos a comer, visitar las riquezas y cultura del palacio
y siendo casi las 17:00, decidimos bajar al pueblo ( menos mal que era todo
bajada), para tras una visita rápida, llegar a Lisboa sobre las 19:30. Cena y a
dormir, estabamos agotados de las múltiples subidas. El miércoles visita al
Castillo de San Jorge, en Lisboa, fortaleza de los árabes, cuando fueron
expulsados de España. El castillo, este más cuidado lo mismo que el de Sintra :
vistas a la ciudad preciosas, difícil acceso ( una sola puerta desde la ciudad),
etc… Como la visita se alargó bastante, decidimos volver al hotel sobre las
17:00 y descansar. El Jueves tocaba la zona de Belen, y como no la recogida de
dorsal para la media. Decidimos coger un de los famoso tranvias que circulan
por Lisboa. Habia que probarlo todo. Y allí llegamos sobre las 11:00. Tras
visitar la Feria
del corredor ( ese día un poco pobre), nos informamos de todo lo necesario para
la media y rumbo a visitar el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belem y toda la
zona portuaria de Lisboa. La primera sorpresa de la carrera : Se salía de Pragal,
pero se acababa en Lisboa. Había que coger un tren, que te dejaba en el otro
lado del puente, por lo que los acompañantes, tenían que estar en la llegada. Bueno
sabiendo, bien la parada de metro donde coger el tren a Pragal, estaría todo
perfecto. Tras informarnos de todo ello, comenzamos la visita. Buen sitio y
excelentes construcciones. Sobre las 17:30 salimos de allí para el hotel.
El Viernes decidimos coger el
bus turístico, que entre que valía para 2 días y estaba bien de precios,
podriamos ver el resto de la ciudad, digamos más comodamente, sin andar tanto.
Y así fue. Durante todo el día del Viernes, visitamos lo que fue la Expo de Lisboa, en fonicular,
comimos allí, con la multitud de bares existentes y terminamos en el Acuario,
un sitio muy tranquilo que a la vez bonito. Como el último bus salí sobre las
17:00, salimos del Acuario sobre las 16:45, para coger el bus a las 17:15 y
llegar pronto al hotel. La verdad esa tarde se notó bastante el no caminar y
subir por los adoquinados famosos de Lisboa.
El Sábado por la tarde había
convocada un huelga general, por lo que tras ver que habíamos visitado todo,
decidimos volver a l Feria del Corredor. Yo el jueves ví una Pegasus 27, a buen precio e igual las
compraba. Aparte, debido a la probeza del Jueves, quería ver la Feria ese día, así que
cojimos el Turistico y fuimos a Belen. Como cambió la Feria : a tope de gente,
regalos a piñón ( cogimos 2 algodonosas del patrocinado, dos bolsas plegables,
geles,etc…) y viendo más rebajadas aún las Pegasus 27, me las compré y tras
salir de la Feria
las estrené,jaja. Tras comer allí, regresamos al centro, para hacer las compras
y regalos de última hora, subiendo al hotel sobre las 18:00. La ciudad estaba
colapsada de la manifestación, por lo que se hacía dificl el tránsito por la Avenida Libertade.
Llegamos al hotel, descanso para el día siguiente y cenita pronto.
Y el Domingo llegó la hora.
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